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Salud Holística

La respiración: El secreto para curar todas las enfermedades

Contrario a lo que muchas personas piensan, la sabiduría china considera al oxígeno como un alimento fundamental para nuestro organismo. De hecho, una persona puede vivir una semana sin comer, tres días sin beber agua, ¡pero no puede vivir más de 5 minutos sin aire!

Por eso, el oxígeno es vital, y la respiración correcta es lo que marca la diferencia entre la salud y las enfermedades.

El cuerpo humano está compuesto aproximadamente por un 67% de oxígeno, convirtiéndose en el elemento más esencial para nuestra existencia. El 90% de toda nuestra energía biológica proviene del oxígeno. Además, se ha demostrado que los microorganismos y agentes patógenos que causan enfermedades no pueden sobrevivir en un ambiente oxigenado. Los chinos, hace más de 6 mil años, entendieron esto perfectamente, y crearon el Chi kung o Qi gong.

La importancia de la respiración abdominal

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Uno de los ejercicios más poderosos para mejorar la salud es la respiración abdominal.  Desafortunadamente, muchas personas pasan por alto este simple ejercicio, acostumbradas a creer que las enfermedades solo se tratan con mucho dinero.

Aquí te explicamos cómo hacer la respiración abdominal:

  1. Ponerte de pie erguido y relajado, sintiéndote alegre.
  2. Apoya la palma de una de tus manos sobre el abdomen, unos cinco centímetros por debajo del ombligo, y la otra palma encima.
  3. Presiona el abdomen con ambas palmas y expira por la boca, lentamente y suavemente.
  4. Al mismo tiempo, piensa que todas las cosas negativas y no deseadas, incluida la enfermedad, están saliendo de ti.
  5. Haz una breve pausa; luego, afloja la presión sobre el abdomen y deja que se expanda mientras inspiras lentamente y suavemente por la nariz, imaginando que estás absorbiendo la buena energía cósmica que llena de vitalidad cada una de tus células.
  6. Haz otra breve pausa.
  7. Todo este proceso (expiración, pausa, inspiración, pausa) constituye una unidad de respiración.
  8. Al principio, practica diez respiraciones; luego, poco a poco, incrementa la cantidad hasta llegar a unas treinta y seis respiraciones en un mes aproximadamente.
  9. Después de este período, continúa realizando treinta y seis respiraciones en cada sesión, practicando una vez por la mañana y otra por la noche o por la tarde.
  10. A partir de los tres meses, comenzarás a ver resultados sorprendentes.

Esta técnica milenaria, aunque escondida y poco practicada, puede cambiar tu vida. ¡Comienza hoy mismo y no te arrepentirás! 

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