Si alguna vez has escuchado sobre las heridas que sufren las personas con diabetes, sabrás que son un verdadero dolor de cabeza para médicos y pacientes. Sobre todo las úlceras en los pies, que tardan muchísimo en sanar y a veces ni siquiera terminan de cerrarse. ¿La razón? Que la sangre no fluye bien y las células que deberían ayudar a formar nuevos vasos no funcionan como deberían. Y hay una proteína llamada trombospondina-1 (TSP-1) que viene a echar más leña al fuego, porque bloquea ese crecimiento de vasos que necesitamos para reparar la piel.
Increíbles avances para pacientes con Diabetes
Ahora, un grupo de científicos en China ha encontrado una forma bastante ingeniosa de ayudar a que estas heridas sanen más rápido. Han creado un apósito especial que mezcla unas pequeñas “bolsas” llamadas vesículas, que llevan un microARN (una especie de mensajero molecular) capaz de bajar esos niveles de TSP-1. Además, estas vesículas vienen dentro de un hidrogel — piensa en un gel que se parece a la matriz natural de nuestra piel — que va soltando el medicamento poco a poco directamente en la herida diabética.
Lo más interesante es que probaron este sistema en ratones con diabetes y los resultados fueron muy buenos: las heridas cerraron un 90 % en solo 12 días, algo bastante rápido para este tipo de lesiones. Además, hubo más formación de vasos nuevos, justo lo que hace falta para una buena cicatrización.
El doctor Chuan’an Shen, que lideró este trabajo, dice que combinar biología con ingeniería así, hace que el tratamiento sea más efectivo y que podría cambiar la forma en que se cuidan estas heridas tan complicadas.
Y lo mejor es que esta tecnología no solo serviría para las heridas diabéticas; podría ayudar también en otras heridas crónicas o incluso en regenerar tejidos como huesos o cartílagos. Si te interesa, te comparto el enlace para que puedas echarle un ojo al estudio.
Parece que vamos por buen camino para que pacientes con heridas diabéticas tengan tratamientos que realmente funcionen y les mejoren la calidad de vida.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Más información



