Viaje astral según Jacobo Grinberg con figura meditativa y conciencia expandiéndose en un campo energético tipo lattice Viaje astral según Jacobo Grinberg con figura meditativa y conciencia expandiéndose en un campo energético tipo lattice

¿Qué es el viaje astral según Jacobo Grinberg? Explicación científica de la conciencia

Voy a contarte qué pensaba un investigador mexicano, Jacobo Grinberg, sobre algo que ha fascinado a la humanidad durante siglos: el viaje astral. Esa sensación de que tu conciencia se separa de tu cuerpo y puede viajar a otros lugares, otros planos, otras realidades.

Grinberg no era un místico ni un gurú. Era un psicólogo y neurofisiólogo, de esos que pasan horas en laboratorios mirando cerebros. Pero tuvo una idea que, si te paras a pensar, es mucho más radical que la versión esotérica tradicional.

Porque él no decía que el alma salga del cuerpo. Decía algo completamente distinto.

El problema de la realidad: no la ves como es, la construyes

Para entender a Grinberg, hay que partir de una idea muy sencilla de enunciar pero muy difícil de asumir: la realidad que ves no es la realidad real. Es una construcción de tu cerebro.

Tú crees que estás viendo el mundo tal cual es, pero no. Tu cerebro recibe información de los sentidos, la procesa, la organiza, y te ofrece una versión útil para sobrevivir. Pero no es la verdad última de las cosas.

Grinberg llevó esta idea más lejos. Propuso la existencia de algo que llamó el Lattice, una especie de campo de información universal que contiene toda la estructura de la realidad. Como una red invisible donde está todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que podría ser.

El cerebro humano, según él, no crea la realidad, sino que interactúa con ese campo y lo traduce en percepciones. Es como una radio: las ondas están ahí, pero la radio las convierte en música. Cambia la radio, cambia la música.

Qué pasa cuando la radio se vuelve más fina

Normalmente, nuestro cerebro traduce el Lattice de una manera estándar, la que todos compartimos. Pero hay momentos, estados, prácticas, en los que el cerebro puede cambiar su forma de funcionar.

La meditación profunda, el trance chamánico, los sueños lúcidos, ciertos estados inducidos por sustancias o por rituales. En esos estados, la actividad cerebral se vuelve más coherente, más ordenada, menos ruidosa. Y al ser más coherente, puede captar aspectos del Lattice que normalmente se le escapan.

Ahí es donde entra lo del viaje astral.

El viaje astral según Grinberg

Para Grinberg, cuando una persona tiene una experiencia de viaje astral no está «saliendo de su cuerpo». No hay un alma que se desprenda y flote por ahí. No hay desplazamiento físico en ningún sentido tradicional.

Lo que ocurre es que la conciencia cambia su configuración. El cerebro deja de funcionar en el modo habitual y empieza a interactuar con el Lattice de otra manera. La información que llega es diferente, más amplia, menos filtrada.

Y como el cerebro no está acostumbrado a procesar ese tipo de información, la interpreta de la única forma que sabe: como una experiencia sensorial. Como si estuvieras viendo algo, oyendo algo, moviéndote por algún sitio. Pero en realidad, no te estás moviendo. Tu cuerpo está donde está. Lo que cambia es tu percepción.

La sensación de «salir del cuerpo» sería, entonces, una interpretación de tu mente. Una forma de dar sentido a una experiencia para la que no tienes categorías claras.

Por qué duele la cabeza si piensas en esto

Es una idea difícil de digerir. Porque choca con nuestra intuición más básica: si algo se siente real, es real. Pero Grinberg te invita a cuestionar eso.

Para él, lo que llamamos «viaje astral» no es un fenómeno paranormal. Es un fenómeno natural, pero poco frecuente. Una capacidad latente de la conciencia humana que, en condiciones normales, no usamos.

Los chamanes, los meditadores avanzados, las personas con ciertas experiencias cercanas a la muerte, estarían accediendo a ese mismo campo de información, pero sin necesidad de que nada «salga» del cuerpo.

Lo curioso es que la propia ciencia ha estudiado experiencias que se parecen mucho a lo que tradicionalmente llamamos viaje astral. Investigadores de distintas universidades han observado que ciertas alteraciones en regiones concretas del cerebro, especialmente en la unión temporoparietal, pueden provocar la sensación de verse desde fuera del cuerpo o percibir la propia conciencia desde otro punto de vista. Eso no demuestra que exista el Lattice ni confirma las hipótesis de Grinberg, pero sí sugiere algo fascinante: la sensación de abandonar el cuerpo puede ser una experiencia humana auténtica, profunda y transformadora, aunque su origen sea mucho más complejo de lo que solemos imaginar. Quizá la pregunta importante no sea si realmente salimos del cuerpo, sino qué nos está diciendo la mente cuando genera una vivencia tan intensa y convincente.

Lo que Grinberg aprendió de los chamanes mexicanos

Parte de su trabajo lo hizo estudiando a curanderos tradicionales en México. Gente como Pachita, con la que trabajó directamente. Vio cosas que no podía explicar con la ciencia de su época. Cirugías psíquicas, percepciones a distancia, fenómenos extraños que habrían sido fáciles de descartar como fraude.

Pero él no los descartó. Los estudió. Y concluyó que esas personas no estaban rompiendo las leyes de la física, sino operando en un nivel más profundo de la realidad. Un nivel al que la mayoría no accede porque nuestro cerebro no está entrenado para hacerlo.

Diferencias clave con la visión tradicional

La versión esotérica clásica dice:
  • El alma abandona el cuerpo.
  • Existe un plano astral independiente.
  • Te desplazas por ese plano como si fuera otro mundo.
La versión de Grinberg dice:
  • La conciencia cambia su configuración, no se desplaza.
  • No hay un «plano astral» separado, hay diferentes niveles de acceso al mismo campo.
  • Lo que experimentas no es un lugar, sino información traducida por tu cerebro.

El cambio es enorme. Una cosa es pensar que puedes volar con tu alma. Otra muy distinta es pensar que tu cerebro puede, en ciertas condiciones, acceder a información que normalmente no percibe. Lo primero suena a magia. Lo segundo suena a ciencia que aún no sabemos hacer.

Implicaciones que dan vértigo

Si Grinberg tiene razón, la realidad no es algo fijo ahí fuera. Es algo que co-creamos con nuestra conciencia. La percepción no es un espejo, es una traducción. Y la mente humana tiene un potencial mucho mayor del que normalmente usamos.

Eso explicaría por qué distintas tradiciones, en distintas épocas y lugares, han descrito experiencias similares. No porque haya un «mundo astral» objetivo, sino porque hay una estructura subyacente común, y el cerebro humano, cuando se coloca en ciertos estados, tiende a traducirla de formas parecidas.

Lo que queda de todo esto

Grinberg desapareció en 1994. Nadie sabe qué le pasó. Su teoría no es aceptada por la ciencia convencional. No tiene el respaldo empírico que se exigiría para ser considerada válida. Pero eso no le quita interés.

Porque plantea preguntas fascinantes: ¿Qué es la realidad? ¿Hasta dónde puede llegar la percepción humana? ¿Estamos viendo el mundo tal como es, o solo una pequeña parte?

El viaje astral, para Grinberg, no era un misterio sobrenatural. Era un misterio natural. Algo que la ciencia, si se atreve a mirar, algún día podría explicar. Y mientras tanto, nos deja con una idea poderosa: que la conciencia es mucho más flexible, mucho más amplia, mucho más profunda de lo que imaginamos.

Y que quizás, cuando alguien dice que ha viajado fuera de su cuerpo, no está mintiendo. Solo está describiendo, con el lenguaje que tiene, una experiencia real. Una experiencia que ocurre no fuera, sino dentro de los límites todavía inexplorados de su propia mente.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Más información

    1. Creo que Jacobo no vivió ECM , y explica el viaje astral de la forma que sabe cómo científico.
      No obstante, creo en la teoría del lattice y los poderes de la mente.
      Somos chispas divinas viviendo una experiencia física, y como tales, no tenemos la conciencia de quienes somos, nos han hecho creer que solo somos materia y que al dejar de existir se acaba todo, lo cual no es cierto, es un error.

  1. Hola, desde que empecé aver los videos de Jacobo Grinberg me quedé realmente conmocionado por todo los temas que aborda,a raíz de un divorcio y que las cosas no fluían en mi vida empecé a refugiarme en toda esa información que gracias a eso estoy tratando de entender cómo somos los seres humanos.

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